
La tragedia registrada esta madrugada sobre la carretera Tepic–Matanchén cobró la vida de dos jóvenes vinculados profundamente con el mundo de la música nayarita: el cantante y compositor Germán Medina y el ingeniero de audio Olaf Rubio Merino.Olaf, quien viajaba junto a Germán al momento del accidente, dedicó buena parte de su vida a trabajar detrás de los escenarios, donde su labor era fundamental para que cada presentación pudiera llevarse a cabo.Como ingeniero de audio, estuvo involucrado en numerosas producciones musicales y acompañó técnicamente a distintas agrupaciones, entre ellas Banda Los Sebastianes y otros proyectos del ámbito artístico de Nayarit. También colaboraba en la producción de eventos de Quick, empresa propiedad de su padre.Aunque pocas veces aparecía frente a las cámaras, Olaf era de esos profesionales cuyo trabajo resulta indispensable para que otros artistas pudieran brillar. Entre consolas, micrófonos, cables y equipos de sonido, puso su talento al servicio de la música que tanto disfrutaba.Quienes lo conocieron lo recuerdan como un joven alegre, trabajador y solidario, pero también como un amigo cercano de Germán Medina, con quien además de compartir proyectos profesionales compartía una profunda pasión por la música.La noticia de su muerte ha causado consternación entre familiares, amigos y compañeros del ambiente artístico, quienes hoy enfrentan la pérdida de dos jóvenes que encontraron en la música una forma de vida.Descansa en paz, Olaf Rubio Merino.

